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The rise and fall of Julian & Roslyn
19:22
Publicado por Michel Deaux
Mientras buscaban el disco "The rise and fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars" de Bowie, Julian y Lenna oyeron una frágil voz que venía del lado de los discos de rap.
- Lo encontré! Aquí está el disco de Bowie.
- En el estante de rap? -dijo Julian-
- Es un poco raro, no crees? -siguió Lenna-
- Pues no sé si es raro. Pero el disco está aquí, en la versión de 1972.
La frágil voz anterior pertenecía a Roslyn, una bella joven de 24 años, estudiante de Ciencias Políticas de la Purdue University, en Indiana. Nacida en la clínica Angloamericana un 29 de enero de 1985, dejó su hogar a los 17 para internarse en la casa de estudiantes de su universidad. Siete años después, ha regresado a Lima.
Buenas piernas, qué cuerpo... Buenota! -fue lo primero que pensó Julian-
- Toma Julian, te lo regalo. -dijo Roslyn acercándose a la sorprendida pareja-
- Lo encontré! Aquí está el disco de Bowie.
- En el estante de rap? -dijo Julian-
- Es un poco raro, no crees? -siguió Lenna-
- Pues no sé si es raro. Pero el disco está aquí, en la versión de 1972.
La frágil voz anterior pertenecía a Roslyn, una bella joven de 24 años, estudiante de Ciencias Políticas de la Purdue University, en Indiana. Nacida en la clínica Angloamericana un 29 de enero de 1985, dejó su hogar a los 17 para internarse en la casa de estudiantes de su universidad. Siete años después, ha regresado a Lima.
Buenas piernas, qué cuerpo... Buenota! -fue lo primero que pensó Julian-
- Toma Julian, te lo regalo. -dijo Roslyn acercándose a la sorprendida pareja-
Julian lo recibió, no supo qué decir. Empero Lenna contestó:
- Gracias. Pero antes quisiéramos saber porqué tanta amabilidad. Es más, cómo sabes que justo buscábamos ese disco?
- Cómo sabes mi nombre? -anunció Julian, más sorprendido que en su línea anterior-
Sin embargo, siete largos años no han pasado en vano. Lo que Julian -ni Lenna- saben, es que Roslyn no es otra que su vecina, aquella delgada adolescente que vieron partir a las tierras que preside Obama hace casi una década.
Dejó solos a sus viejos, quienes tampoco la reconocieron al verla regresar, y dejó solo a Julian, su amigo cariñoso de fines de pubertad y etapa nuclear de adolescencia.
- Hace 7 años me dijiste que ese disco era lo que más querías, que venderías hasta a Chuleta* por encontrarlo.
- (Dubitativo, muy pensativo) ... rr Rr r... Roslyn?
- Julian! -dijo entusiasmada Roslyn- Empezaba a preocuparme,acaso no me reconociste?
Julian no reacciona. Se queda duro, seco, casi como un tronco (su tronquito ya estaba duro). No sabe qué decir, no sabe cómo reaccionar.
(La escena es esta: dos jóvenes de 24 años se miran a los ojos en medio de una discoventa de Miraflores -con una [horrible] "canción" de ese insecto llamado Lady Caca de fondo-. Se ven después de 7 años. Hay mucho que decir, pero aparentemente mucho por callar. Esta historia no proseguirá si alguno de los dos no dice algo).
Pero lo que sigue es un fuerte abrazo, uno muy profundo, muy sentido. Un abrazo que intenta consolar todo el vacío y el silencio vivido durante todo el tiempo que ha pasado. Un abrazo que intenta hacer entender a Julian, que Roslyn no se pudo despedir de el. Que lo intentó, pero que por mucha pena resistió.
- Cuánto tiempo ha pasado. -dijo un sorprendido Julian-
- 7 largos años, querido amigo. -respondió Roslyn-
- Eso es toda una vida. Es más que la secundaria.. Asintió Julian.
Salieron de la discoventa, alejándose de esa horrible música, para poder conversar y para hacerse entender que estaban juntos otra vez. Después de 7 años, seguramente había mucho que contar.
Dejaron a Lenna. Se olvidaron del mundo. Julian propuso que la recogería en su casa a las 7 pm. Para luego ir al Starbucks del óvalo Gutiérrez. Y así quedaron.
-Roslyn: A las 7 en punto eh!
-Julian: Allí estaré, créeme. Podría perderme cualquier cosa menos conversar contigo.
-Lenna interrumpió: Hellooo? Aún estoy aquí, señor "reencuentro", y te agradecería que no me dejes otra vez.
Ambos cogieron su bicicleta para regresar a casa. El tenía ahora una buena excusa para bañarse, peinarse, arreglarse y ponerse su camisa favorita. Ella, Lenna, tenía un buen chisme que comentar a sus amigas del San Silvestre. Después de todo, todas morían por un beso de Julian.
7 en punto Julian tocó la puerta de Roslyn. 7 latidos por segundo anotaba su corazón. Todo el camino había estado pensando acerca de cómo la flacucha de Roslyn, su agarre del cole, había regresado hecha una mujer, con todo en su lugar.
-R: Qué puntual. No recuerdo esa cualidad en ti, Juli.
-J: Las cosas cambian, mi querida Roslyn, y no me digas Juli. Ya he crecido.
-R: Y veo que tus músculos también...
-J: Ya sabes... No he dejado de jugar fútbol.
-R: Pues me alegro. - Pasa por favor. Quieres tomar algo?
-J: No vamos al Starbucks?
-R: Ya creo que no. Estamos solos en casa. Mis viejos se fueron a visitar a mi tía Dora. Y Panchita está cada vez más sorda. Tranquilamente podemos conversar aquí.
-J: Está bien, me parece más cómodo. Tu casa no ha cambiado mucho eh...
-R: Así está desde que la dejamos...
- Desde que me dejaste -interfirió Julian-
Entonces ese fue un buen inicio. Un buen pitazo inicial. El partido comenzó y la pelota visitaba cada uno de los lugares por los cuales sus vidas habían trascendido en todo ese tiempo. Fueron desde temas como la universidad, las relaciones, las broncas con los viejos, las chupetas de verano, sexo... Aclararon muchas cosas. Hablaron por dos horas de lo que habían hecho.
Ella le explicó que no pudo despedirse entonces, que tuvo miedo y que no supo cómo enfrentar una situación tan fuerte, y le pidió que entendiera. Julian entendió, y quedaron bien. Consolaron el vacío que se siente cuando alguien parte sin despedirse, sin dejar rastro.
Había olvidado mencionar que en las más de dos horas transcurridas, Roslyn y Julian se tomaron un vino Rosé que sus viejos habían comprado para la fiesta que en el fin de semana iba a congregar a toda su familia, como bienvenida a Roslyn. Y luego se tomaron aquel vino semi-seco que su viejo guardaba hace más de 12 años "para una ocasión especial".
Estaban bien, pero algo sazonados. Apenas llegaron a saborear el feeling de la borrachera. Pero si llegaron a la etapa en que todos son patas, y se dicen lo mucho que se quieren.
R: Te extrañé mucho Juli, he pensado en ti todos los días.
J: Pensé que me habías olvidado. Pensé que no te volvería a ver...
R: Lo importante es que estamos juntos...
J: Tienes razón. Estamos juntos.
Un inmenso abrazo cargado con mucho afecto los embriagó aún más. Pero aún peor: los acercó aún más, y lo que vino fue un primer beso algo tímido. Pero luego caricias y besos. Y luego besos más fuertes, caricias más fuertes.
Fue inevitable caer en la cama de Roslyn. Fue inevitable consumar ese momento. Fue inevitable que el vino, el momento, y ese quebrantado amor adolescente se fusionaran, para abrir los ojos, ya maduro, después de tiempos de desconcierto.
E hicieron el amor. Sin más palabras, cuerpo a cuerpo se unieron, se juntaron. Como intentando consolar todo lo que las palabras no pudieron. Se amaron.
Terminaron a los 15 minutos y sin palabra ni tregua, empezaron un segundo round. Y luego un tercero y luego un cuarto.
Ahora también físicamente supieron que estaban juntos. Que podrían amarse, que podrían intentarlo.Y lo hicieron.
Aquella noche fue lo mejor de su vida. Y desde aquella noche los adolescentes habían crecido para de jóvenes juntarse. Un amor había madurado.
Y es así como aquella pareja caminó de la mano por las calles de Miraflores y San Isidro. Fueron todos los jueves y sábados a Gotica. Los fines de semana fueron a la playa. De regreso comieron chicharrones en Lurín. También comieron en el Friday´s la misma noche que "ampayaron" a Paolo Guerrero. Visitaron cada uno, el cuarto del otro. Y tuvieron muchos días de intenso y placentero amor. La pasaron bien.
Se juraron amor eterno.
J: Estuviste con alguien en Purdue?
R: No. Solo salí con dos chicos. Pero no pasó nada...
J: Estuviste 7 años tranqui?
R: Si... me la pasaba estudiando y haciendo gimnasia. También fui cheerleader, para el equipo de football americano.
J: Uy.. faldas cortas...
R: Eso es lo único que la gente ve: piernas. Pero hay más que eso. Esfuerzo, dedicación, ganas.
J: Si, lo veo..
Todo andaba muy bien. Sin embargo, a los dos meses, Roslyn tuvo que viajar a Indiana para tramitar unos papeles en la universidad. El pasaje tenía fecha de retorno a las dos semanas.
A los 10 días, Julian no podía más con la desesperación. Extrañaba a Roslyn. Pensaba en ella todo el tiempo. Sus amigos lo animaban a salir, a ir a Gotica o a la playa. El no quería. Estaba esperando a su amada.
El día 13 de soledad para Julian fue crucial: Roslyn llegaba al día siguiente, pero el no aguantó más.
Motivado por sus impulsos prendió su laptop. Buscó videos porno en internet, e inició una larga e impulsiva paja.
De repente leyó "crazy purdue party" en el título de un video, un video que había sido colgado hace 2 semanas. Entusiasmado le dió click e impaciente esperó que cargara.
PLAY
El video empezaba con un grupo de jóvenes de la Purdue que se embriagaba sin cesar en una casa de playa. Luego llegaba una docena de chicas que en diminutas faldas bailaban alocadamente. Cada vez se acercaban más. Cada vez más. Se besaban, se tocaban... Y empezó una orgía imparable entre ebrios y ebrias.
Hasta allí estaba todo bien. Pero a los 12 minutos empezó el show central: Dos chicos cargaban un tonel de cerveza. Lo paseaban por la casa, y se detenían para que los asistentes puedan tomar cerveza del tonel con una manguera. El tonel llegó a parar en el centro de la sala. Y de él salió una chica con atuendo de cheerleader. Mojada, empezó a desnudarse con la ayuda de los ebrios participantes. Luego la orgía se concentró en ella, conviertiéndose en una escena muy hardcore. Mientras los jóvenes se encargaban de la chica, se escuchaban barras que cantaban "Go football team! Go football team!". De repente la cámara hace un acercamiento al rostro de la chica del show central, quien estaba en pleno acto sexual con 3 chicos. Fuerte fue la impresión que recibió Julian, al percatarse que era Roslyn.
Roslyn...
Estaba perplejo. Con la mente en blanco. Julian no reaccionaba. Había visto a su amada en medio de una orgía americana, y eso lo nubló.
Apresurado, enojado y con mucho coraje, Julian tomó las llaves de su Honda Civic negro. Encendió el auto. Puso su cd de Bowie. Escogió la canción 12: Rock'n Roll suicide. Puso los parlantes a todo volumen. Arrancó el motor y a toda velocidad recorrió el camino de su casa a la Costa Verde.
A 130 por hora, a las 9 de la noche. Julian estaba enfurecido. No olvidaba las imágenes que había visto en su laptop. Estaba muy angustiado. Tanto, que no se percató del vehículo que estaba malogrado en el carril derecho. Intentó frenar estando a menos de 20 metros de distancia. Era muy tarde. Chocó su auto contra un poste de alumbrado público.
Roslyn arrivó a Lima al día siguiente. Con ganas de ver a Julian, solo pudo verlo dentro de una caja negra, en su funeral.
*Chuleta es un Chusc-terrier que con 3 años encima, es el mejor amigo de 4 patas de Julian.
- Cómo sabes mi nombre? -anunció Julian, más sorprendido que en su línea anterior-
Sin embargo, siete largos años no han pasado en vano. Lo que Julian -ni Lenna- saben, es que Roslyn no es otra que su vecina, aquella delgada adolescente que vieron partir a las tierras que preside Obama hace casi una década.
Dejó solos a sus viejos, quienes tampoco la reconocieron al verla regresar, y dejó solo a Julian, su amigo cariñoso de fines de pubertad y etapa nuclear de adolescencia.
- Hace 7 años me dijiste que ese disco era lo que más querías, que venderías hasta a Chuleta* por encontrarlo.
- (Dubitativo, muy pensativo) ... rr Rr r... Roslyn?
- Julian! -dijo entusiasmada Roslyn- Empezaba a preocuparme,acaso no me reconociste?
Julian no reacciona. Se queda duro, seco, casi como un tronco (su tronquito ya estaba duro). No sabe qué decir, no sabe cómo reaccionar.
(La escena es esta: dos jóvenes de 24 años se miran a los ojos en medio de una discoventa de Miraflores -con una [horrible] "canción" de ese insecto llamado Lady Caca de fondo-. Se ven después de 7 años. Hay mucho que decir, pero aparentemente mucho por callar. Esta historia no proseguirá si alguno de los dos no dice algo).
Pero lo que sigue es un fuerte abrazo, uno muy profundo, muy sentido. Un abrazo que intenta consolar todo el vacío y el silencio vivido durante todo el tiempo que ha pasado. Un abrazo que intenta hacer entender a Julian, que Roslyn no se pudo despedir de el. Que lo intentó, pero que por mucha pena resistió.
- Cuánto tiempo ha pasado. -dijo un sorprendido Julian-
- 7 largos años, querido amigo. -respondió Roslyn-
- Eso es toda una vida. Es más que la secundaria.. Asintió Julian.
Salieron de la discoventa, alejándose de esa horrible música, para poder conversar y para hacerse entender que estaban juntos otra vez. Después de 7 años, seguramente había mucho que contar.
Dejaron a Lenna. Se olvidaron del mundo. Julian propuso que la recogería en su casa a las 7 pm. Para luego ir al Starbucks del óvalo Gutiérrez. Y así quedaron.
-Roslyn: A las 7 en punto eh!
-Julian: Allí estaré, créeme. Podría perderme cualquier cosa menos conversar contigo.
-Lenna interrumpió: Hellooo? Aún estoy aquí, señor "reencuentro", y te agradecería que no me dejes otra vez.
Ambos cogieron su bicicleta para regresar a casa. El tenía ahora una buena excusa para bañarse, peinarse, arreglarse y ponerse su camisa favorita. Ella, Lenna, tenía un buen chisme que comentar a sus amigas del San Silvestre. Después de todo, todas morían por un beso de Julian.
7 en punto Julian tocó la puerta de Roslyn. 7 latidos por segundo anotaba su corazón. Todo el camino había estado pensando acerca de cómo la flacucha de Roslyn, su agarre del cole, había regresado hecha una mujer, con todo en su lugar.
-R: Qué puntual. No recuerdo esa cualidad en ti, Juli.
-J: Las cosas cambian, mi querida Roslyn, y no me digas Juli. Ya he crecido.
-R: Y veo que tus músculos también...
-J: Ya sabes... No he dejado de jugar fútbol.
-R: Pues me alegro. - Pasa por favor. Quieres tomar algo?
-J: No vamos al Starbucks?
-R: Ya creo que no. Estamos solos en casa. Mis viejos se fueron a visitar a mi tía Dora. Y Panchita está cada vez más sorda. Tranquilamente podemos conversar aquí.
-J: Está bien, me parece más cómodo. Tu casa no ha cambiado mucho eh...
-R: Así está desde que la dejamos...
- Desde que me dejaste -interfirió Julian-
Entonces ese fue un buen inicio. Un buen pitazo inicial. El partido comenzó y la pelota visitaba cada uno de los lugares por los cuales sus vidas habían trascendido en todo ese tiempo. Fueron desde temas como la universidad, las relaciones, las broncas con los viejos, las chupetas de verano, sexo... Aclararon muchas cosas. Hablaron por dos horas de lo que habían hecho.
Ella le explicó que no pudo despedirse entonces, que tuvo miedo y que no supo cómo enfrentar una situación tan fuerte, y le pidió que entendiera. Julian entendió, y quedaron bien. Consolaron el vacío que se siente cuando alguien parte sin despedirse, sin dejar rastro.
Había olvidado mencionar que en las más de dos horas transcurridas, Roslyn y Julian se tomaron un vino Rosé que sus viejos habían comprado para la fiesta que en el fin de semana iba a congregar a toda su familia, como bienvenida a Roslyn. Y luego se tomaron aquel vino semi-seco que su viejo guardaba hace más de 12 años "para una ocasión especial".
Estaban bien, pero algo sazonados. Apenas llegaron a saborear el feeling de la borrachera. Pero si llegaron a la etapa en que todos son patas, y se dicen lo mucho que se quieren.
R: Te extrañé mucho Juli, he pensado en ti todos los días.
J: Pensé que me habías olvidado. Pensé que no te volvería a ver...
R: Lo importante es que estamos juntos...
J: Tienes razón. Estamos juntos.
Un inmenso abrazo cargado con mucho afecto los embriagó aún más. Pero aún peor: los acercó aún más, y lo que vino fue un primer beso algo tímido. Pero luego caricias y besos. Y luego besos más fuertes, caricias más fuertes.
Fue inevitable caer en la cama de Roslyn. Fue inevitable consumar ese momento. Fue inevitable que el vino, el momento, y ese quebrantado amor adolescente se fusionaran, para abrir los ojos, ya maduro, después de tiempos de desconcierto.
E hicieron el amor. Sin más palabras, cuerpo a cuerpo se unieron, se juntaron. Como intentando consolar todo lo que las palabras no pudieron. Se amaron.
Terminaron a los 15 minutos y sin palabra ni tregua, empezaron un segundo round. Y luego un tercero y luego un cuarto.
Ahora también físicamente supieron que estaban juntos. Que podrían amarse, que podrían intentarlo.Y lo hicieron.
Aquella noche fue lo mejor de su vida. Y desde aquella noche los adolescentes habían crecido para de jóvenes juntarse. Un amor había madurado.
Y es así como aquella pareja caminó de la mano por las calles de Miraflores y San Isidro. Fueron todos los jueves y sábados a Gotica. Los fines de semana fueron a la playa. De regreso comieron chicharrones en Lurín. También comieron en el Friday´s la misma noche que "ampayaron" a Paolo Guerrero. Visitaron cada uno, el cuarto del otro. Y tuvieron muchos días de intenso y placentero amor. La pasaron bien.
Se juraron amor eterno.
J: Estuviste con alguien en Purdue?
R: No. Solo salí con dos chicos. Pero no pasó nada...
J: Estuviste 7 años tranqui?
R: Si... me la pasaba estudiando y haciendo gimnasia. También fui cheerleader, para el equipo de football americano.
J: Uy.. faldas cortas...
R: Eso es lo único que la gente ve: piernas. Pero hay más que eso. Esfuerzo, dedicación, ganas.
J: Si, lo veo..
Todo andaba muy bien. Sin embargo, a los dos meses, Roslyn tuvo que viajar a Indiana para tramitar unos papeles en la universidad. El pasaje tenía fecha de retorno a las dos semanas.
A los 10 días, Julian no podía más con la desesperación. Extrañaba a Roslyn. Pensaba en ella todo el tiempo. Sus amigos lo animaban a salir, a ir a Gotica o a la playa. El no quería. Estaba esperando a su amada.
El día 13 de soledad para Julian fue crucial: Roslyn llegaba al día siguiente, pero el no aguantó más.
Motivado por sus impulsos prendió su laptop. Buscó videos porno en internet, e inició una larga e impulsiva paja.
De repente leyó "crazy purdue party" en el título de un video, un video que había sido colgado hace 2 semanas. Entusiasmado le dió click e impaciente esperó que cargara.
PLAY
El video empezaba con un grupo de jóvenes de la Purdue que se embriagaba sin cesar en una casa de playa. Luego llegaba una docena de chicas que en diminutas faldas bailaban alocadamente. Cada vez se acercaban más. Cada vez más. Se besaban, se tocaban... Y empezó una orgía imparable entre ebrios y ebrias.
Hasta allí estaba todo bien. Pero a los 12 minutos empezó el show central: Dos chicos cargaban un tonel de cerveza. Lo paseaban por la casa, y se detenían para que los asistentes puedan tomar cerveza del tonel con una manguera. El tonel llegó a parar en el centro de la sala. Y de él salió una chica con atuendo de cheerleader. Mojada, empezó a desnudarse con la ayuda de los ebrios participantes. Luego la orgía se concentró en ella, conviertiéndose en una escena muy hardcore. Mientras los jóvenes se encargaban de la chica, se escuchaban barras que cantaban "Go football team! Go football team!". De repente la cámara hace un acercamiento al rostro de la chica del show central, quien estaba en pleno acto sexual con 3 chicos. Fuerte fue la impresión que recibió Julian, al percatarse que era Roslyn.
Roslyn...
Estaba perplejo. Con la mente en blanco. Julian no reaccionaba. Había visto a su amada en medio de una orgía americana, y eso lo nubló.
Apresurado, enojado y con mucho coraje, Julian tomó las llaves de su Honda Civic negro. Encendió el auto. Puso su cd de Bowie. Escogió la canción 12: Rock'n Roll suicide. Puso los parlantes a todo volumen. Arrancó el motor y a toda velocidad recorrió el camino de su casa a la Costa Verde.
A 130 por hora, a las 9 de la noche. Julian estaba enfurecido. No olvidaba las imágenes que había visto en su laptop. Estaba muy angustiado. Tanto, que no se percató del vehículo que estaba malogrado en el carril derecho. Intentó frenar estando a menos de 20 metros de distancia. Era muy tarde. Chocó su auto contra un poste de alumbrado público.
Roslyn arrivó a Lima al día siguiente. Con ganas de ver a Julian, solo pudo verlo dentro de una caja negra, en su funeral.
*Chuleta es un Chusc-terrier que con 3 años encima, es el mejor amigo de 4 patas de Julian.
Imagen: Bowie Soul Period / by Gabriel Jeffrey on Change the Thought TM.
Loco por un día
17:39
Publicado por Michel Deaux
Love will tear us apart.
A mi lado está un hombre, o un intento de hombre que por poco olvida para siempre que es hombre. Conocí a Ian hace pocas horas.
Estaba caminando cerca de la estación del tren. Escuchaba la canción que da inicio a esta historia, mientras me dirigía al muelle, cuando de pronto vi a Ian caminar sin rumbo fijo. Tenía la mirada perdida, movimientos sin son. Este hombre es una canción mal tocada. Es producto de lo que le pasa. Es -como diría Jarvis Cocker- un "bad cover version".
Abrigado, y con las manos en el bolsillo -tratando esconderme del frío- me llama la atención aquel joven de cabellos ondulados que parece buscar algo. Al acercarme me dice que está buscando algo que ya olvidó. La mirada perdida, la barba crecida, sus pómulos hinchados me dicen que algo no anda bien.
Ante esta situación, pienso que podré postergar mi almuerzo con Robert Smith para mañana. Este es uno de los días en que algo se cruza en el camino, ofreciendo la opción de cambiar el día -o talvez la vida-.
Ian es la oferta de hoy, es el menú del día. Uno decide si es que lo toma o lo deja.
Me siento junto a él, justo en la riel del tren. Ambos esperamos morir hoy.
Sin preguntar, Ian me empieza a contar que las cosas no le salen bien hace mucho tiempo. Tiene problemas en el trabajo, tiene una hija no deseada, una familia que ya no existe.
Cada vez que se pierde dentro de su innmuerable mundo de problemas, cada vez que se arrepiente de algo, se jala un cabello.
La conversación no es monótona, es mas bien ambiciosa. Ian tiene tono como a inglés. Es una contraproducción de la naturaleza que alguien tan mal se pueda expresar tan bien.
A esta altura de la charla, Ian tiene la mitad de la cabeza pelada. Trato de convencerlo de que no siga, pero él insiste en que cada vez que se saca un cabello, siente que el peso del mundo es menor .
Lágrimas van y vienen, furia y enojo a través de su llanto se manifiestan. Está desesperado, no sabe qué hacer.
Me dice que si es que tan solo hubiera podido hacer las cosas de diferente manera en el pasado, no estaría tan jodido. Que si tan solo hubiera sido un poco más fuerte en sus convicciones, no estaría conversando conmigo en este momento, estaría tirando quizás, jadeándose de "este mundo que es una mierda y que en tanto mierda no vale la pena hacerle caso" (frase citada textualmente). Lo miro a los ojos, las aparariencias no engañan, se está muriendo por dentro. Le queda tan poco aliento como cabellos en la cabeza.
Cierro los ojos, tratando de visualizar internamente su sentimiento, y así comprenderlo. Me dice que solo la muerte podrá aliviar su pesar, que de nada sirve que lo escuche -es un pendejo de mierda, pienso-. No importa, me quedaré aquí hasta que cambie de parecer, no sé qué decir, pero se que no debo dejarlo solo.
Estos fierros tiemblan. Ahora la vía férrea se estremece con sus penas también. Ahora somos 3 los cojudos.
A esta altura de la conversa, no le queda más que un pelo, y es justo en ese momento en que tenemos al tren frente a nosotros. No lo escuché y nadie nos avisó.
No tenemos reacción, estamos más fríos que estos fierros retorcidos. No tenemos fuerza, estamos jodidos.
Alcanzo a ver la sonrisa de aquel desgraciado que está a punto de matarnos. Lo odio sólo en milésimas de segundos.
Soy inmóbil frente al tren. Frente al miedo, frente al vacío.
De pronto el pito del tren hace despertar mis entrañas, que me dicen: haz algo huevón!.
Volteo la mirada, y cojo al maldito idiota suicida del cuello...
Me quedo más frío aún. Al verle la cara, resulta que el maldito idiota suicida soy yo. Esa es mi cara, esos mi ojos. Esos eran mis cabellos.
No alcanza tiempo para nada más. Cojo al suicida y lo jalo conmigo hacia el suelo, pero ya es demasiado tarde. El tren nos ha golpeado la pierna.
El queda tendido en el suelo. Yo estoy jodido.
El tren se ha detenido bruscamente. El maquinista baja para ver cómo estamos mi compañero y yo (o yo y yo). Otra vez soy yo. Resulta que el maquinista del tren también soy yo.
Estoy jodido. Yo he estado tratando de salvarme a mí, y en ese intento casi he sido arrollado por mi.
Antes de volverme loco, viene alguien más, este se parece mucho a mi. Se acerca para decirme que el mejor amigo, y el el peor enemigo de uno, es uno mismo.
Qué mierda.
Catastrophe Tale
12:13
Publicado por Michel Deaux
Luego del terremoto del 15 de agosto de 2007 muchas cosas cambiaron en Ica, Chincha y Nazca, 3 de las zonas mas afectadas del Perú. Los pobladores aun guardan miedo en sus entrañas. Sus hijos aun guardan el temor que sufrieron y lo reflejan en su mirada.
Hace una semana me enteré de que 3 amigos fueron a Tambo de Mora, la población de Chincha más devastada, donde todas las casas desaparecieron y donde muchas personas murieron.
Decidí acompañarlos para que mi retina procese las imágenes reales de lo acontecido, y para que mi piel sienta el vacío de la pérdida. Fui de observador.
Día 1 - 9 am.
Son 3 días de extensa caminata en medio de arena y con el brillo del sol sobre la frente. Las neuronas no funcionan bien sobre estas circunstancias. Se sofocan.
Voy hacia Bolívar (B), la parte de Tambo de Mora que está completamente desaparecida. Sus otrora calles veraniegas lucen ahora como un pueblo fantasma. No hay casa en pie. No hay gente, vegetación, ni animales. Solo sombras de lo que algún dia fue un lugar de casas y pescadores.
- Sabes lo que es miedo? -
Día 2 - 3 pm.
Las personas de Tambo de Mora lo han perdido todo. -Todo lo material- y algunos, todo (aun en sentido literario). Es hasta cierto punto sorprendente ver cómo algunos conservan esperanzas, cómo mantienen la fe y como se aferran a la vida a través de la religión.
Luego de caminar por la arena y permitir que acceda en mis tennis / luego de observar la situación en la que las personas -que han visto su casa caer- viven (o sobreviven) / luego de ver mi sudor fusionarse con el viento / - luego - / luego de ser testigo visual de lo que significa vivir un desastre natural de tal magnitud / luego de ver, através de los ojos de los niños con quienes conversé, el terror sufrido y experimentar por segundos el sabor de la pérdida real .... -luego- de eso, definitivamente uno queda exhausto, apesumbrado, acongojado y malherido.
- Sabes lo que significa perder todo? -
Día 3 - 3 am.
Quienes dejaron Bolívar (B) abandonaron para siempre sus hogares y también los recuerdos que en ellas se forjaron. No hay jardines, no hay flores, no hay - no hay nada.
Mis amigos y yo estamos tocados, sentidos, conmovidos con lo que hemos presenciado. Con los testimonios, con las miradas y con lo que se siente en el aire. Con lo que se ve en los ojos.
- 6 :00 pm.
Hemos de volver a Tambo de Mora para recoger nuestras cosas -y partir-, pues estuvimos durante la tarde en el centro de Chincha, en búsqueda de buen vino y almorzando, contemplando lo shows de las tardes del parque de Chincha, tratando sonreir y buscando distracción.
- 6:03 pm.
Ya de camino a Tambo de Mora el espíritu tropieza, el alma enfurece. Un miedo terrible nos rodea. Un sentimiento fatal nos atrae. El carro sigue su camino.
(Sin embargo) el camino luce diferente, espero no equivocarme pues ya no veo la zona de reubicados. Esto es muy extraño. Pasamos el hospedaje, luego la cancha de fútbol, que luce como recién inagurada. -Esto es aún más extraño-.
El carro continúa su camino. Mis nervios están en puntillas.
- 6:30 pm.
Luces ténues nos dan la bienvenida a Bolívar (B). Las casas lucen bien, los niños juegan a las escondidas. La luna ilumina el camino. Pobladores conversan en los jardines de sus casas. Hace calor, el muelle se ve a lo lejos. Bolívar se ve bien, nada ha ocurrido. Nada ha pasado. Hay alegría en las miradas. Ahora los ojos de los niños reflejan ternura. Todo lo que vemos es casas construidas, personas alegres, jardines completos. No ha pasado nada.
Entusiasmado / confundido /preocupado - me dirigo a conversar con una señora. Le pregunto:
* Señora, estoy muy confundido, qué está pasando?
- Porqué joven ?
* El terremoto... es como si nada hubiera pasado!!
- Qué terremoto? / Joven, está usted bien ?
* Señora, el terremoto del 15 de agosto!!
- Joven, no sé que le pasa, pero acá no ha pasado nada.
(Silencio / escalofríos / miedo / confusión)
* Señora, que día es hoy ?
- Hoy es 15 de agosto de 2007, y son las 6:38 de la tarde
...

Parachute story...
15:55
Publicado por Michel Deaux
Mientras converso con el espejo unas ganas de salir a caminar invaden mis deseos. Luego de disertar decido: hoy iré a caminar al campo.
Me pongo la camisa azul a cuadros que me cae bien... El campo está muy cerca de casa, así que puedo llegar caminando. Alisto lo necesario, linterna, arnés, menos mochila.
Dentro de lo indispensable se encuentra mi bote inflable, aquel que después de 22 años me sigue acompañando por el mundo. Son casi las 3 de la tarde, y emprendo la aventura.
El sol regocija luz en el camino por el que ya caminé. Es una villa muy cómoda, tiene árboles y un río. A lo lejos vislumbro el camino que conduce al pueblo olvidado.
Camino cuesta arriba, con el sol en mi rostro y con mi bote amarillo en la mano izquierda.
Después de un largo camino, llego a la cima del cerro. En esta villa el camino se abre en dos. Se que si escojo la derecha, bajaré un camino de piedras y polvo. Si escojo la izquierda, podré ir por el pequeño río, que a pesar de encontrarse en la cima del cerro, no sube ni baja. Miro mi bote a la mano izquierda, y me decido por el río.
Este es un río sin razón. Uno nunca sabe lo que verá ni lo que es posible de suceder, es un río de locura. Siento escalofríos al embarcar el río de aguas oscuras, donde nunca llega el sol.
Empieza el viaje, hay mucha tranquilidad. Los sonidos, colores, y aromas me avisan que la locura se acerca. Ha pasado poco más de 10 minutos y empiezo a perder la razón. Cualquier cosa es válida.
Siento cómo la locura toma las riendas de mi juicio. De pronto se acerca otro bote, parecido al mío. El tripulante es nada menos que Platón. Converso con el, discutimos, y luego se va. Más tarde me cruzo con Ernest Hemingway, colega literario.
Sin saber porqué me quito la camisa que tanto me gusta, la remojo en el río, me sumerjo y empiezo a empujar el bote. Avanzo, me deslizo como un pez. Ha pasado más de una hora y siento que estoy al borde de la crisis. Sin embargo, un viento fuerte me arrastra hasta la orilla. Estoy empapado y he perdido mi camisa, pero recobro la razón. Pienso que es hora de volver...
Ya de regreso, levanto la mirada hacia el cielo y veo la estrepitosa caída de un paracaídas. Al parecer son dos personas en un mismo paracaídas, y su caída es muy rápida.
Caen a 30 metros de donde estoy. Preocupado voy corriendo para ver si están bien. He llegado al pueblo olvidado. Me ayudo con una linterna, pues ya es de noche. Encuentro la mochila, el paracaídas, pero no encuentro a los pasajeros. Me acerco a una casa, y encuentro un ataúd. Aunque esta escena sea muy rara, me preocupan más las personas que acaban de caer.
Del otro lado de la casa escucho un lamento, voy corriendo y veo a un chico malherido, que al verme, me cuenta que perdió el control del paracaídas pues el viento estuvo muy fuerte.
Al rato llegan los pobladores, tratamos de ayudarlo, pero el nos dice que vayamos a ayudar a su novia. Un inesperado grito de angustia llama nuestra atención. Corremos y nos damos con otro ataúd abierto.
Dentro del ataúd, vestida de blanco, se encuentra la novia del chico. Ha muerto.
Decidimos que debemos velarla. Nos dirigimos a una casa muy antigua, ubicada en el centro del pueblo. El chico está muy frío.
De pronto el cielo se torna más negro que la oscuridad. Del centro un rayo de luz se dirige hacia donde estaba, quedo perplejo.
Lo siguiente, diez personas con cabeza de caballo salen de la casa, nos miran, y empiezan a subir al cielo, van hacia la luz.
Dicen que cuando alguien muere, diez caballos te llevan através del largo camino al cielo, y te acompañan unas niñas de blanco que van dejando camino de rosas, que salieron después de los caballos.
Es la caravana que, llegado el momento, nos lleva al cielo.
Todos estamos conmovidos, inmóviles.
Sin embargo, he perdido de vista al chico, lo busco, lo llamo, pero no está.
Luego de una intensa búsqueda encuentro otro ataúd. Esta vez es el chico quien está adentro.
El también estuvo muerto, solo quizo despedir a su novia, y ahora empieza su viaje...
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