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Wilf Country
17:14
Publicado por Michel Deaux
Una larga caminata nos llevó a mi y a un amigo que había perdido el rostro, a través de parajes escondidos de verde presencia. Por un momento, pensamos que habíamos perdido el camino, pero dijimos que eso no importaba, ya que la conversación se había tornado muy interesante. El camino era largo, repito, estrecho y verde. Eramos unos desconocidos en medio de un paraíso de sonidos y variaciones de verde.
Estuvimos en ello por media hora y un poco más. Luego de terminar el camino largo y estrecho, llegamos a una pampa verde también, con más gente como nosotros. Algunos jugaban voley, algunos estaban simplemente tendidos en el gras. Bonito lugar, muy country.
Decidimos ser también parte de aquel eterno día de campo. Entonces fueron las 11, las 2 y luego las 3. Eran grandes los caballos, y de todos los colores.
Era tiempo de saciar nuestra sed, pues la sed de conversación estaba saciada ya. Caminamos un poco más en búsqueda de un lugar de maderas y bancas, donde podamos ingerir una buena bebida. Pensé que un vino me caería muy bien.
Entonces encontramos el lugar, un bar. Tal como lo imaginé, madera, muy tranquilo, muy acogedor. Entramos, mi compañero y yo, para pedir al mesero una buena dosis de licor.
Sin embargo, no había mesero, el lugar estaba vacío. De pronto mi vejiga me habla y me dice que es hora de vaciar el tanque. El baño también era acogedor, al entrar en el, todo lo que contenía se tornaba en sepia. Sí, sepia. El baño tenía su propia personalidad, y era sepia.
Al salir del baño, encontramos a un señor de barba blanca y sombrero marrón. Vestía una camisa roja y negra a cuadros y jean, blue jean. Era un buen amigo de la infancia. Se llama Bill. Bill Buffalo, pero por ahí le dicen Wilf. Es un australiano hispano-parlante de muy buen corazón.
Sus palabras me llamaron la atención, pues me dijo que pensaba que llegaría un par de horas antes. Es decir, el viejo me estaba esperando.
Tuvimos una gran conversación, para lo cual mi amigo se perdió. Se fue a buscar su rostro.
Palabras van y vienen, y los tragos de cerveza en chopp nos entretienen. Muy bien, nos sentíamos felices. Pocas cosas hay, mejores que una buena conversación.
Y así, se hicieron las 4, y las 5. A esta hora, llega una hermosa joven de cabellos dorados, ojos verdes como el camino de inicio de la historia, y unas largas y hermosas piernas. Vestía una camisa blanca muy apretada y una falda roja y negro a cuadros. Tenía trenzas de oro y una sonrisa aniquiladora.
Sí, con una mirada me mató. Me tuvo a sus pies en un segundo. Mi buen amigo Wilf me la presentó, era su sobrina de Aalst.
A esto me refería cuando dije que pocas cosas son mejores que una buena conversación.
Ni una sola palabra compartí con ella, solo me tomó la mano y me llevó al baño. Exactamente al baño sepia. Al entrar, me besó, fuimos muy corteses y nos ayudamos a quitarnos la ropa. Luego fuimos muy caritativos y nos entregamos los cuerpos. Maravillosa tarde, ella jadeaba y yo volaba, ella se movía y yo me regocijaba Tuvimos una malditasearecontrabuenaextravaganteyestupenda tarde de sexo.
Aquí un video del viejo Wilf.
When it hurts...
17:00
Publicado por Michel Deaux
A veces quisiéramos ser grandes héroes, sin embargo a veces solo logramos ser villanos.
El rodaje de esta película es un costo muy grande y una travesía muy larga.
Quisiera ser grande, y no verme más pequeño.
Quiero superar mis miedos y vencer los problemas.
Hay veces en que sueño, y me veo convertido en aquello que sueño ser.
Sin embargo, al abrir los ojos veo que la cosa es diferente y es dura.
Maldeciré por siempre las cosas fáciles, aquellas que no cuestan, las que llegan hechas, pues te hunden.
Intentaré vencer lo difícil, lo duro, lo peligroso, lo desconocido, lo lejano.
Después de estos años, aprendí algo muy importante: hay problemas que están hechos para cueste superar, para sufrir, luchar y vencer, con el fin de madurar.
Son ya 3 años y algo más desde que decidí cambiar lo fácil por lo estupendamente difícil.
Los ciegos creen que fue un capricho, pero aqui estoy.
Hace poco más de 3 años decidí cambiar lo que tenía listo, para construir algo mejor.
Hace poco más de 3 años decidí cambiar lo que tenía listo, para construir algo mejor.
Metas, problemas, objetivos, trabas, dificultades, amigos y enemigos; amigos que van y amigos que vienen, maestros, y gente a quien puedo enseñar.
He caído, y me he visto reflejado en mi sangre.
Vi que vivía en un mundo de fantasía, que me queda mucho por andar y mucho por aprender.
He metido la pata cientos de veces.
He intentado apoyarme. Hubo gente que me apoyó. Algunos otros simplemente se fueron.
He mirado las estrellas pensando alcanzarlas, pensando que pensar bastaba.
Me he estrellado, pero he aprendido que el mundo no es como uno quiere.
Me ha dolido ver las cosas como realmente son, y abrir los ojos en lugar de imaginar.
Me cuesta aún, porque a estas alturas sigo pagando las consecuencias de aquello que yo mismo hice, o dejé de hacer.
Duele saber que las intenciones no bastan, y duele que me den la espalda.
Duele que hayan dejado de confiar en mi, y fastidia ser uno más.
Si, uno más.
Duele ver crecer a los demás. Duele sentirme inferior, ver desde abajo.
Duele que me pasen, que me ganen, que ganen.
Hace un par de años se me presentó algo muy difícil. Pensé que podría huir o esconderme. Hice ambas cosas. Dos años después, sigo luchando contra ese algo. .
Sin embargo, ahora es más grande, es más poderoso, más fuerte. Y duele.
Aprendí que por más que huya o me esconda, siempre va a estar ahí, hasta que decida superarlo, hasta que aprenda que tengo que enfrentar y afrontar las cosas que vienen, pues vienen por algo y para algo.
Duelen los límites, duele el tiempo perdido, duelen las espaldas, los no amigos, los casi logros, las fallas, los fracasos...
Pero este partido no se ha acabado. No estoy alegre, pero puedo ser felíz.
Probablemente esto a muchos no les importe, pero yo no me voy de aquí hasta que no haya terminado, y triunfado.
Loco por un día
17:39
Publicado por Michel Deaux
Love will tear us apart.
A mi lado está un hombre, o un intento de hombre que por poco olvida para siempre que es hombre. Conocí a Ian hace pocas horas.
Estaba caminando cerca de la estación del tren. Escuchaba la canción que da inicio a esta historia, mientras me dirigía al muelle, cuando de pronto vi a Ian caminar sin rumbo fijo. Tenía la mirada perdida, movimientos sin son. Este hombre es una canción mal tocada. Es producto de lo que le pasa. Es -como diría Jarvis Cocker- un "bad cover version".
Abrigado, y con las manos en el bolsillo -tratando esconderme del frío- me llama la atención aquel joven de cabellos ondulados que parece buscar algo. Al acercarme me dice que está buscando algo que ya olvidó. La mirada perdida, la barba crecida, sus pómulos hinchados me dicen que algo no anda bien.
Ante esta situación, pienso que podré postergar mi almuerzo con Robert Smith para mañana. Este es uno de los días en que algo se cruza en el camino, ofreciendo la opción de cambiar el día -o talvez la vida-.
Ian es la oferta de hoy, es el menú del día. Uno decide si es que lo toma o lo deja.
Me siento junto a él, justo en la riel del tren. Ambos esperamos morir hoy.
Sin preguntar, Ian me empieza a contar que las cosas no le salen bien hace mucho tiempo. Tiene problemas en el trabajo, tiene una hija no deseada, una familia que ya no existe.
Cada vez que se pierde dentro de su innmuerable mundo de problemas, cada vez que se arrepiente de algo, se jala un cabello.
La conversación no es monótona, es mas bien ambiciosa. Ian tiene tono como a inglés. Es una contraproducción de la naturaleza que alguien tan mal se pueda expresar tan bien.
A esta altura de la charla, Ian tiene la mitad de la cabeza pelada. Trato de convencerlo de que no siga, pero él insiste en que cada vez que se saca un cabello, siente que el peso del mundo es menor .
Lágrimas van y vienen, furia y enojo a través de su llanto se manifiestan. Está desesperado, no sabe qué hacer.
Me dice que si es que tan solo hubiera podido hacer las cosas de diferente manera en el pasado, no estaría tan jodido. Que si tan solo hubiera sido un poco más fuerte en sus convicciones, no estaría conversando conmigo en este momento, estaría tirando quizás, jadeándose de "este mundo que es una mierda y que en tanto mierda no vale la pena hacerle caso" (frase citada textualmente). Lo miro a los ojos, las aparariencias no engañan, se está muriendo por dentro. Le queda tan poco aliento como cabellos en la cabeza.
Cierro los ojos, tratando de visualizar internamente su sentimiento, y así comprenderlo. Me dice que solo la muerte podrá aliviar su pesar, que de nada sirve que lo escuche -es un pendejo de mierda, pienso-. No importa, me quedaré aquí hasta que cambie de parecer, no sé qué decir, pero se que no debo dejarlo solo.
Estos fierros tiemblan. Ahora la vía férrea se estremece con sus penas también. Ahora somos 3 los cojudos.
A esta altura de la conversa, no le queda más que un pelo, y es justo en ese momento en que tenemos al tren frente a nosotros. No lo escuché y nadie nos avisó.
No tenemos reacción, estamos más fríos que estos fierros retorcidos. No tenemos fuerza, estamos jodidos.
Alcanzo a ver la sonrisa de aquel desgraciado que está a punto de matarnos. Lo odio sólo en milésimas de segundos.
Soy inmóbil frente al tren. Frente al miedo, frente al vacío.
De pronto el pito del tren hace despertar mis entrañas, que me dicen: haz algo huevón!.
Volteo la mirada, y cojo al maldito idiota suicida del cuello...
Me quedo más frío aún. Al verle la cara, resulta que el maldito idiota suicida soy yo. Esa es mi cara, esos mi ojos. Esos eran mis cabellos.
No alcanza tiempo para nada más. Cojo al suicida y lo jalo conmigo hacia el suelo, pero ya es demasiado tarde. El tren nos ha golpeado la pierna.
El queda tendido en el suelo. Yo estoy jodido.
El tren se ha detenido bruscamente. El maquinista baja para ver cómo estamos mi compañero y yo (o yo y yo). Otra vez soy yo. Resulta que el maquinista del tren también soy yo.
Estoy jodido. Yo he estado tratando de salvarme a mí, y en ese intento casi he sido arrollado por mi.
Antes de volverme loco, viene alguien más, este se parece mucho a mi. Se acerca para decirme que el mejor amigo, y el el peor enemigo de uno, es uno mismo.
Qué mierda.
Photo/grapher in focus
16:42
Publicado por Michel Deaux
These are pictures i took in TDM.
My eye is a camera. I see pictures everywhere.
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